Esta intervención se centra exclusivamente en la zona de cocina y salón de un apartamento de uso estacional en Formigal, con el objetivo de mejorar su funcionalidad y capacidad de almacenamiento dentro de una superficie muy ajustada.
La cocina original, de apenas 1,8 x 1,8 metros, resultaba insuficiente. Se elimina por completo y se proyecta una nueva cocina en L, más abierta y equipada con mobiliario a medida. Un gran frente de armarios integra despensa, frigorífico con congelador, horno, microondas, lavadora y lavavajillas de 45 cm. Se separan el fregadero y los fuegos, lo que permite ganar superficie de encimera y orden de uso.
Además, el mueble a medida permite regularizar el chaflán existente, lo que facilita ubicar la mesa del comedor de forma más práctica y sin interferencias. Esta operación mejora la organización del espacio común, sin necesidad de modificar estructura ni aumentar superficie.
Una reforma contenida, precisa y funcional, que transforma el uso diario del apartamento.
Proyecto y dirección de obra: Clara Cortaire