Este proyecto aborda la reforma integral de un apartamento de 54 m² situado en Formigal, originalmente concebido para estancias turísticas. La distribución previa incluía tres dormitorios simples, una cocina mínima, pasillos de circulación y una estética interior deteriorada y desfasada.
El objetivo de la intervención era adaptarlo a una vivienda habitual, más cómoda y práctica, mediante una reorganización clara del espacio. Las decisiones principales fueron:
- Sustituir los tres dormitorios simples por dos dormitorios dobles
- Reducir la zona de pasillo, ganando superficie útil real
- Eliminar el recibidor para ampliar el espacio común
- Mejorar la relación entre cocina y salón-comedor, conectándolos visualmente con puertas vidriadas
- Mejorar el almacenamiento con soluciones más racionales
- Renovar por completo la imagen interior, actualizando materiales y acabados
Sin necesidad de ampliaciones ni intervenciones estructurales, esta reforma permite convertir un apartamento fragmentado en una vivienda funcional, luminosa y adecuada para el día a día.
Proyecto y dirección de obra: Clara Cortaire